Más contenidos. Menos eufemismos.

Aunque sigue siendo un lugar fundamentalmente de trabajo, digamos que también hay espacio para las intimidades. Bueno, nada más tantitas.

Ciento setentaitrés

Poemas:  utilizan la mitad de la hoja para imprimirse.  El cincuenta por ciento restante es para que el lector diga todo lo que se imaginó cuando terminó de leerlos.